Según Breastcancer.org, los casos masculinos representan menos del 1% de todos los diagnósticos de cáncer de mama a nivel internacional, una proporción que, lejos de restarle importancia, lo convierte en un problema altamente vulnerable al subdiagnóstico y al retraso en la atención. La baja frecuencia de esta enfermedad ha generado poca conciencia social y médica, lo que se traduce en que muchos pacientes lleguen a los servicios de salud cuando el cáncer ya se encuentra en etapas avanzadas.
Casos clínicos que revelan subdiagnóstico, progresión metastásica y una carga económica devastadora.
Aunque el cáncer de mama ha sido históricamente asociado con mujeres, los hombres también pueden desarrollarlo. La escasa conciencia pública hace que muchos hombres ignoren los primeros signos y retrasen la búsqueda de atención médica.
Señales de alerta que no deben ignorarse
Entre los principales síntomas asociados al cáncer de mama en hombres se encuentran: • Bultos o masas en el pecho • Cambios en la piel del tórax • Secreción por el pezón • Dolor o retracción del pezón
Dado que los hombres poseen menor cantidad de tejido mamario, estos cambios suelen ser más fáciles de identificar, pero la falta de información provoca que se minimicen o se atribuyan a causas benignas, retrasando el diagnóstico.
Visibilizar para cambiar el curso
Los casos de Andrés Torres y José Luis Castillo Preciado evidenciaron que el cáncer de mama en hombres no solo es una realidad clínica, sino también un reto social y económico que requiere mayor visibilidad, detección temprana y redes de apoyo. Conocer sus historias y apoyar sus campañas de recaudación, incluso con aportaciones mínimas o difusión, forma parte de un esfuerzo comunitario para no dejar en el silencio una enfermedad que, aunque rara, puede ser devastadora.